Sacado del libro: "Introducción"

Como autor de este trabajo me veo en primer lugar como informante, que escribe acerca de sus conversaciones, experiencias e impresiones personales y que se esfuerza por incluir en este relato solamente sus propias observaciones.

 

Mas quiero enfatizar aquí que detesto profundamente toda forma de condenación preconcebida, sobre todo cuando aquel que juzga no puede presentar ninguna investigación propia, sino que en vez de esto ofrece como pruebas negativas, sin primero haberlas considerado, una colección de prejuicios, de modo que se puede ver una violación crasa de Éxodo 20,16 que dice -no debes levantar testimonio falso contra tu prójimo-.

 

Con gusto quiero admitir que durante los dos años de encuentro intenso con los testigos de Jehová, que comenzó - entre admiración y extrañamiento - (este es el título de una disertación que sale a relucir en este libro), fue la admiración la que se hizo notablemente más fuerte a través del contacto que se iba profundizando, y esto sin lugar a dudas tuvo su efecto en este trabajo.

 

Llegué a conocer a los testigos de Jehová en su vida cotidiana más de cerca, y pude comprobar que, obviamente, toman muy, muy en serio su credo.

 

Desde febrero 1995 hasta diciembre 1996, me encontré 217 veces con los testigos de Jehová durante 3 horas cada vez, para tener conversaciones teológicas intensas.

 

Junto con mi esposa hemos sido huéspedes en casa de familias de los Testigos y a ellos los he recibidos a su vez como huéspedes en mi casa.

 

Incluyendo los viajes a otras congregaciones y asambleas, he pasado en total más de 1.000 horas con diferentes testigos de Jehová hasta terminar este trabajo, y así pude conseguir una impresión personal más profunda acerca de cómo estos Testigos viven su fe.

 

Las preguntas que les hice a los testigos de Jehová resultaron del estudio intenso de las tres publicaciones que se habían publicado por encargo de la Iglesia Evangélica de Alemania y que se repartieron como hojas sueltas con el fin de advertir sobre los testigos de Jehová, las cuales están impresas textualmente en el capítulo 46 de este trabajo.

 

Las respuestas a todas mis preguntas fueron examinadas por varios "ancianos" de los testigos de Jehová; y ellos confirmaron su exactitud, aunque dijeron que mis observaciones no siempre correspondían con las declaraciones oficiales de la Sociedad Watch Tower.

 

El origen de los testigos de Jehová es suficientemente conocido y está documentado, sobre todo por el libro que edita la Sociedad Watch Tower con el título "Los testigos de Jehová - Proclamadores del Reino de Dios", al cual se remiten casi todas las publicaciones sobre este tema.

 

Para este trabajo, el fondo histórico del desarrollo de los testigos de Jehová hacia un movimiento en masa solo es de interés por el hecho de que en publicaciones de las Iglesias que tratan de advertir sobre los Testigos se hace referencia a eso.

 

En esencia, se trata de examinar en este trabajo, si la comunidad  de los testigos de Jehová representa un desafío para las Iglesias tradicionales, sobre todo para las Iglesias evangélicas que están unidas bajo la organización de la Iglesia Evangélica de Alemania, y hasta qué grado estaría justificado tal desafío desde el punto de vista de la Biblia.

 

Una visita en mi casa de los testigos de Jehová me movió a preguntarme:

 

"¿Quién es esta gente?"

 

Cuando otro día se encontraron dos testigos de Jehová en la puerta de mi casa, los invité a entrar y comenzó una conversación. Como estuve de acuerdo, siguieron más visitas, en las cuales se me entregó literatura de la Sociedad Watch Tower, como las revistas DESPERTAD y LA ATALAYA y otras publicaciones.

 

En las conversaciones que siguieron, busqué, entre otras cosas, respuestas a mis preguntas que resultaban de la lectura de las revistas, y a otras que eran el resultado de mi estudio de la Biblia que había practicado hasta entonces.

 

 

En los últimos 40 años he examinado, sobre todo, las Escrituras Hebreas; y para mí resultó ser una pena que no encontrara a nadie competente, ni en los círculos privados ni en los de de la Iglesia, que estuviera preparado para contestar mis preguntas.

 

En realidad, con relación a mis preguntas fue para mí más fácil en ese tiempo entrar en contacto con el catedrático Viktor E. Frankl, Viena, con el catedrático Shalom Ben Chorin, Jerusalén, o con el catedrático Pinkas Lapide, Francfort, de quienes recibí algunas respuestas.

 

Al pastor de mi parroquia le dije en una ocasión: "El éxito que se promete en Mateo 7,7 obviamente se cumple más fácil, si uno se dirige a Dios en vez de a los hombres."

 

Ciertamente, después de mi mudanza a las cercanías de Luneburgo, enseguida pude estar activo en mi nueva comunidad de fieles.

 

Fue un gozo para mí recibir un entrenamiento como lector; y me encargué de lecturas en los cultos religiosos, y también participé en el desarrollo de dichos cultos.

 

Los puntos culminantes fueron sermones que presenté y, más adelante, un culto que se dirigió bajo mi responsabilidad.

 

Este resultado sumamente feliz para mí resultó como consecuencia de que un matrimonio de pastores aceptara sin vacilar mi invitación a visitarnos para  "conocerce mejor", cuando poco después de mudarme a su comunidad toqué en su puerta. Después de conversaciones profundas acerca de cuestiones religiosas, se desarrolló de esta visita una relación personal muy estrecha.

 

La colaboración en la comunidad de fieles y los cultos continuó desarrollándose positivamente, a pesar de trabas por parte de otros.

 

Con relación a este hecho, el escritor Pastor Dr. J. Diestelkamp dice en "Pensamientos teológicos y pastorales acerca de HACER PUENTES en Luneburgo", en la página 41, refiriéndose directamente al autor de esta obra:

 

"No se puede perder de vista el hecho que un proceso de reforma (dentro de la Iglesia a la que se pertenece) provoca temores. Cuando uno cuestiona lo que está establecido... cuando uno permite que gente de fuera lo cuestione a uno... esto puede hacer que uno se sienta muy inseguro. El que comienza a relacionarse con aquellos que se han distanciado, ... y les concede una posición equivalente en la comunidad de la Iglesia, va a encontrar resistencia. Yo estoy viviendo esto de forma ejemplar con una persona, que antes había estado bastante distanciada de la Iglesia y que no está familiarizada de ninguna manera con las formas de comunicación dentro de la Iglesia y que tampoco conoce los valores eclesiásticos internos, en los cuales se orientan la conducta y el habla. Su presencia provoca resistencia, inseguridad, defensa. El presentarse uno consciente de su propio valor, el demostrarse a sí mismo, el exponer sus habilidades - es decir, formas de conducta que a esta persona le ayudan en su trabajo seglar y son de valor, resultan para muchos en la Iglesia como algo desacostumbrado y penoso."

 

Volvamos al estudio de la Biblia con los testigos de Jehová. Mis preguntas resultaron en que después de unos meses cambiaran mis interlocutores, y me llevaron a un estudio de la Biblia intensivo con uno de los ?ancianos? de la congregación en cuyo territorio vivía yo y que se había graduado en la Escuela Misional Bíblica de Galaad, y que tuvo quince años de experiencia en el campo misional en el Brasil.

 

Cualquier literatura de los Testigos que yo pedía, se ponía sin costo a mi disposición.

 

Una visita en la mega-imprenta de la sucursal de Selters, me dio una impresión acerca de la organización y el trabajo que se realizaba, y pude comprobar que allí se trabajaba profesionalmente.

 

El libro de los testigos de Jehová "Usted puede vivir para siempre en el paraíso sobre la tierra" y, más tarde, "El conocimiento que lleva a vida eterna", eran el punto central de mi estudio de la Biblia con los Testigos, que muchas veces se interrumpió para responder a mis preguntas. Nunca se trató de esquivar una pregunta mía como si fuera impropia. Los dos títulos mencionados no son de ninguna manera obligatorios para el estudio de la Biblia con los testigos de Jehová, porque todas sus publicaciones llevan directamente a la Biblia. No obstante, estos títulos tratan prácticamente la Biblia en su conjunto y por ello son preferidos.

 

Mis interlocutores sabían desde el principio que yo tenía un vínculo fuerte con mi fe evangélica luterana y hacia mi Iglesia, pero que yo quería tener mi propia impresión de los testigos de Jehová, sin prejuicios, y que quería aprovechar la ocasión para profundizar mis conocimientos de la Biblia mediante un estudio en común, para poder hacer finalmente mis propias comparaciones teológicas.

 

Tres escritos de la Iglesia Evangélica de Alemania que advertían sobre los "Testigos de Jehová" y la "Iglesia Nueva Apostólica" y que se repartían en mi comunidad y en Luneburgo resultaron ser el impulso para este trabajo.

 

Basándome en estas publicaciones de advertencia compuse un catálogo de más de 45 preguntas a los testigos de Jehová y lo envié a la sucursal en Selters, Alemania. La sucursal pidió (encargó) a mis interlocutores darme las respuestas a mis preguntas mediante conversaciones. El resultado de esto lo fui incorporando en los diferentes capítulos de este libro.

 

Para ganar una impresión duradera y más profunda, visitaba las reuniones de la congregación Luneburgo-Sur del domingo y también las que había en otras ciudades. Mi participación personal en el Estudio del Libro de Congregación, la Escuela del Ministerio Teocrático, las asambleas y las celebraciones de la Cena del Señor son tanto parte de este trabajo como lo son los estudios de fuentes de aproximadamente 100 ediciones de La Atalaya de los años 1995, 1996 y de números sueltos hasta los años 50.

 

Fue un asombro para mí cuán rigurosamente los Testigos siguen la Biblia como la Palabra de Dios. Para ellos no existe la más mínima duda de que la Biblia es inspirada por Dios.

 

También me asombró la firmeza con la que los testigos de Jehová se animan unos a otros a vivir de acuerdo con las normas morales verdaderamente exigentes de la Biblia. Aún en sus discursos del  domingo, recomendaban entre sus hermanos la honradez en las declaraciones de la renta, y esto obviamente recibe tal atención consecuente en la vida cotidiana de los Testigos, que se refleja en publicaciones de la prensa acerca del tema de los testigos de Jehová como algo digno de nota. Para mi gran sorpresa, cada testigo de Jehová bautizado resultó ser un predicador del evangelio con conocimiento y devoción, para quien la propagación de la Palabra de Dios era más importante que cualquier carrera profesional. Yo me preguntaba, qué Iglesia tendría más de 5 millones*) de predicadores misionales voluntarios dentro de sus filas. Aún más asombrado quedé por la actitud que observé en los jóvenes que llegué a conocer, mayormente hijas e hijos no bautizados de testigos de Jehová entre las edades de 14 a 18 años en lo que respecta a cuestiones sexuales, la forma de vestir y la música. Obviamente, aún hoy hombres y mujeres jóvenes, que pertenecen a esta comunidad religiosa o que simpatizan con ella, entran en el enlace matrimonial como vírgenes, con solo unas pocas excepciones.

 

Finalmente no encontré a ni un solo testigo de Jehová que fuera fumador, alcohólico, o que consumiera drogas o que practicara alguna forma de juego de azar (lotería, quiniela, póquer etc. etc.)

 

Debido a las experiencias que acumulé, doy razón de mi punto de vista que se consolidó mediante este trabajo:

 

Para todo cristiano que acepta la Biblia como la Palabra de Dios, el camino de los testigos de Jehová es

un desafío.